Ford ha decidido reducir la producción de vehículos de la marca Volvo para recortar costos y pérdidas de la marca sueca, según una información publicada hoy por el periódico económico The Wall Street Journal.
El rotativo dijo que el recorte de la producción podría afectar un tercio de los trabajadores de la planta sueca de Torslanda, una de las dos plantas de montaje que Volvo tiene en Europa, y que produce los vehículos más grandes de la marca como el V70, S80 y XC90.
El objetivo de la compañía es eliminar uno de los tres turnos de trabajo de Torslanda, lo que podría significar el despido de hasta 700 personas aunque el consejero delegado de Volvo, Fredrik Arp, habló en principio de medio millar.
"No nos podemos permitir el lujo de tener 500 empleados que no están ocupados durante el día", afirmó Arp.
En la planta de Bélgica, Volvo produce el "cruzado" XC60, de dimensiones
La medida supondrá reducir el ritmo de producción a Torslanda de 51 autos a la hora a 44 para finales de junio.
En el primer trimestre del año, Volvo vendió 22 mil vehículos menos que en el mismo periodo del 2008 y perdió 151 millones de dólares.
Ford, que en los últimos años ha vendido las marcas británicas Aston Martin, Jaguar y Land Rover para reducir sus pérdidas y obtener liquidez con la que financiar su reestructuración en Norteamérica, ha dicho en público que no planea vender Volvo.
Pero algunos medios han dicho también que el consejero delegado de Ford, Alan Mulally, ha expresado a altos ejecutivos de la compañía automovilística su deseo de vender finalmente la marca sueca.