El presidente de Guatemala, Álvaro Colom, levantó hoy el Estado de Prevención que decretó el pasado 7 de mayo para poner fin a un paro del transporte de carga pesada, pese a la latente amenaza del gremio de realizar una nueva protesta.
Colom dijo hoy que no cree que sea necesario ampliar la medida, que facultó al Ejecutivo a utilizar la fuerza para disolver las protestas, que dejaron unos 48 detenidos y pérdidas económicas por unos 150 millones de dólares, entre el 5 y 7 de mayo.
El transporte de carga pesada se había declarado en paro el 5 de mayo como medida de presión para que la Municipalidad de la capital guatemalteca liberara los horarios de ingreso a la ciudad.
Los choferes de este gremio tienen vedado el ingreso a la capital en las denominadas "horas pico" con el fin de provocar un mayor tráfico en el área metropolitana.
Los camiones con furgones fueron estacionados por unos tres días con todo y el producto que transportaban en las carreteras del Atlántico y Pacífico guatemalteco, lo que amenazó con el desabastecimiento de combustibles y alimentos en el país.
El presidente subrayó que evalúa la situación actual y reiteró que el objetivo del Estado de Prevención, que tuvo una duración de 15 días, cumplió su cometido al liberar el paso del transporte que había sido obstaculizado por los choferes.
"Yo creo que ya no hay razones -para prorrogarlo-", aseguró el mandatario, al recalcar que la medida sólo se decretó para liberar las carreteras.
Una vez levantada la medida, el secretario de la Unión de Pilotos (choferes), Victoriano Zacarías, anunció hoy que volverán a paralizar el transporte de carga, aunque no precisó la fecha.
Según el dirigente sindical, las condiciones para los choferes, que originaron el paro, no han cambiado.
La municipalidad se mantiene firme en no liberar los horarios, lo que según Zacarías es "una violación a los derechos humanos de los choferes", porque la restricción les obliga a permanecer hasta 16 horas diarias en sus trabajos.
El ayuntamiento no permite la circulación de ese transporte por la capital durante 7 horas diarias.
Los pobladores del municipio de Fraijanes, a unos 20 kilómetros al sureste de la capital, desafiaron el Estado de Prevención el pasado 12 de mayo al realizar una violenta protesta en contra del alza al pasaje del transporte de pasajeros, pero la manifestación fue disuelta a la fuerza por la policía.
El presidente Colom dijo a periodistas que la situación de los combustibles en Guatemala es "complicada" porque los precios del petróleo están subiendo y "ningún país puedo controlar eso".