Los taxis de Washington tendrán a partir de mañana, uno de junio, taxímetro en sus vehículos, algo cotidiano en las ciudades europeas pero que ha dado mucho que hablar entre el gremio de taxistas en la capital estadounidense.
En una ciudad como Washington, antes de tomar un taxi el usuario debía consultar con el conductor el precio de su recorrido o pagar la cantidad que éste le dijera, sin tener una referencia a la que atenerse, algo que sorprendía especialmente a los turistas.
Hasta ahora, funcionaba un sistema de "tarifa fija" por zona, que establecía unos precios cerrados por áreas, de tal modo que una vez que el vehículo entraba en una de las áreas conocidas por los taxistas, costaba igual tomar el taxi para bajar dos manzanas que diez, según explicó el taxista Jonas Yosef.
Después de años de quejas sobre la "tarifa fija" por considerarlo un sistema confuso, el senador Carl M. Levin pidió al alcalde de Washington, Adrian M. Fenty, que tomara cartas en el asunto.
La solución ha sido la instalación obligatoria de taxímetros en todos los vehículos -que tendrán un costo de entre 300 y 500 dólares para el propietario del vehículo-, y que de no llevarlo podría acarrear una multa de mil dólares.
La mayoría de los taxistas han aceptado esta medida y creen que no afectará a su caja al final del día, aunque los que trabajan a media jornada vieron peligrar sus puestos de trabajo y recurrieron la medida ante los tribunales.
Dos salas rechazaron esta queja, así como la petición de una segunda prórroga para instalar los taxímetros que, finalmente, entrarán hoy en vigor.
Para Jonas Yosef, que ya tiene su taxímetro instalado, este sistema "será beneficioso para los usuarios, pero no para nosotros, aunque comprendo que para la gente que no estaba acostumbrada a 'las zonas' le resultara un tanto extraño, sobre todo a los turistas".
El presidente del grupo de expertos que ha diseñado el plan de mejora del servicio de taxis, Leon Swain, señaló a The Washington Post que "todavía no se ha estimado cuantos taxis dejarán de funcionar por no tener el taxímetro", pero aseguró que "nadie en el gremio está preocupado por una repentina escasez de taxis porque el número en la capital es muy alto".
En Washington el número de licencias de taxis es ilimitada. Actualmente hay 5 mil 700 taxis, unos 10 taxis por cada mil residentes, mientras que en otras grandes ciudades como Nueva York, la proporción es de uno o dos taxis por cada mil residentes.