Hyundai Motor Company celebró hoy cerca de San Petersburgo el acto de colocación de la primera piedra de la planta de ensamblaje que la compañía automotriz sudcoreana construirá en Rusia.
La fábrica tendrá una capacidad de producción inicial de 100 mil coches al año, con el objetivo de aumentar la fabricación hasta las 200 mil unidades, y comenzará a funcionar en el primer trimestre de 2011, señaló el vicepresidente de la compañía, Ahn Yu-su.
Añadió que el proyecto de la futura planta, que costará cerca de 330 millones de euros, se encuentra en fase de elaboración y que la empresa que ejecutará las obras todavía no ha sido elegida.
"En nuestra fábrica de San Petersburgo tenemos intención de producir un nuevo modelo de clase C con motor de 1.4 ó 1.6 litros", precisó el vicepresidente, citado por la agencia RIA-Nóvosti.
Agregó que el nombre del futuro modelo todavía no se ha decidido, aunque será un automóvil de gama media.
Por otra parte, no descartó que el automóvil que vaya a ser ensamblado en la planta rusa pueda ser exportado en un futuro.
Mientras, la gobernadora de San Petersburgo, Valentina Matvienko, afirmó que la compañía surcoreana puede contar con el apoyo del gobierno local y que la parte rusa cumplirá todos sus compromisos en las fechas y medidas establecidas.
"Han escogido ustedes el momento idóneo para la construcción de la planta en territorio ruso, nuestra economía está en pleno desarrollo, aumenta el bienestar de los ciudadanos rusos y el ritmo de crecimiento del parque automovilístico", destacó.
Por otra parte, Ahn Yu-su señaló que la compañía mantiene su colaboración con la fábrica automotriz de Taganrog (TagAZ), en cuyas instalaciones se fabrican automóviles de la marca surcoreana desde 2001, en concreto los modelos sedan Hyundai Accent y Hyundai Sonata, el todoterreno Hyundai Santa Fe y la camioneta Hyundai Porter.
El vicepresidente de Hyundai subrayó que su compañía necesita la colaboración de esa planta, donde en 2007 se fabricaron 79 mil 600 unidades de la firma surcoreana, el 54 por ciento del total de ventas de esta marca en Rusia.
En tanto, la agencia de calificación de riesgo Standard & Poor's reveló hoy que los fabricantes internacionales quieren participar de forma activa en el mercado ruso, ya que el boom económico que vive el país gracias a los ingresos petroleros conlleva un aumento creciente de la demanda de utilitarios de marcas extranjeras.
Según la analista Varvara Nikanorova, "todo parece indicar que este año Rusia se convertirá en el segundo mercado automovilístico en Europa".
"No es de extrañar, por lo tanto, que fabricantes automotrices de todo el mundo estén interesados en entrar en el mercado (ruso), con el fin de aprovechar la oportunidad de crecimiento y de aumentar los ingresos frente a la saturación de los mercados europeo occidental y estadounidense", subrayó.
En 2007, las ventas de coches extranjeros crecieron en Rusia un 61 por ciento respecto al año anterior, superando los 1.6 millones de unidades, y ese segmento se convirtió, con el 43 por ciento, en el más importante del mercado automovilístico ruso.