Decenas de camiones venidos de todo Portugal se concentraron hoy en las inmediaciones de Oporto para participar en una marcha lenta en protesta por el alza del precio de los combustibles.
Los vehículos se concentraron en los accesos a la segunda ciudad de Portugal, en el norte del país, con la intención de circular en marcha lenta, a partir de las 18:00 GMT, por una vía periférica y algunas de las principales arterias de la urbe.
La protesta, que sigue a las iniciadas hoy por camioneros españoles, no cuenta con el apoyo de la patronal del sector, la Asociación Nacional de Transportes por Carretera de Mercancías (ANTRAM), confirmó uno de sus directivos.
La protesta no fue en principio atribuida a ninguna organización y se convocó en buena medida a través de mensajes y contactos entre los camioneros, que en muchos casos se sumaron de forma espontánea a la marcha, según declaraciones de algunos de ellos a los medios de comunicación.
El secretario general de ANTRAM, Abel Marques, explicó que su organización no apoyó la iniciativa al estar convocada para mañana una reunión del sector en la que se debatirán las peticiones que después serán trasladadas al gobierno socialista luso.
Marques consideró que la postura de los camioneros que hoy se concentraron en Oporto es prematura, y se debía esperar a mañana para buscar el consenso entre todos los representantes del sector.
La Policía de Seguridad Pública (PSP) y la Guardia Nacional Republicana (GNR), los dos cuerpos de seguridad lusos con responsabilidades en el área de tráfico, informaron que siguen con atención el desarrollo de la marcha y adoptaron medidas para garantizar la circulación de vehículos de servicios de emergencia.
Las autoridades prevén realizar cortes y desvíos de tráfico para facilitar la circulación en Oporto durante la marcha, que afecta a la hora punta de regreso a casa y salida de fin de semana.
Algunos de los camioneros invitaron a automovilistas y motoristas particulares a sumarse a la protesta contra el aumento de precios de los combustibles y desfilar con sus vehículos junto a los camiones.
El sector del transporte rodado portugués quiere que el gobierno le conceda ayudas para hacer frente al aumento de costos de su actividad por la escalada del precio del gasóleo, como ya ha hecho con otros sectores.
Los pescadores portugueses, que efectuaron un paro de actividades de seis días, volvieron a faenar ayer jueves después de que el gobierno aceptó otorgarles créditos especiales y ayudas para compensar el precio del carburante.