Varios fabricantes automovilísticos y entidades, que conforman el consorcio StorHy, han desarrollado un depósito de un material compuesto para almacenar hidrógeno líquido, informó hoy BMW, uno de los integrantes de este grupo.
Esta innovación ha resuelto que el peso del sistema completo del depósito sea reducido a la tercera parte del de un depósito convencional cilíndrico de acero.
Su forma adaptable proporciona grandes posibilidades en su diseño, lo que supone un significativo ahorro de energía y los sistemas asociados están integrados dentro de la cubierta del depósito, lo que significa que el depósito ocupa menos espacio en el coche y que puede hacerse el mantenimiento con mucha mayor facilidad.
El depósito interno está diseñado de forma modular, lo que simplifica el proceso de fabricación en comparación con los depósitos de hidrógeno existentes actualmente.
Para Raymond Freymann, director de BMW Group Forschung und Technik, este depósito "llenado con diez kilogramos de hidrógeno, podría proporcionar una autonomía bien por encima de los 500 kilómetros en un futuro vehículo".
El proyecto StorHy, que cuenta con 34 socios de la industrias aeroespacial y automovilística europea, así como proveedores, universidades e institutos de investigación, ha investigado formas de mejorar las tecnologías actuales de almacenamiento de hidrógeno (almacenamiento de alta presión, líquido y sólido).
El costo del proyecto ha sido 18.7 millones de euros, de los cuales la Unión Europea ha financiado 10.7 millones.
Del consorcio forman parte, entre otros Air Liquide, BMW Forschung und Technik GmbH, Daimler, Ford, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), Magna Steyr, PSA Peugeot Citroën Automobiles, Volvo y la Fundación para la Investigación y el Desarrollo en Automoción (CIDAUT).