El brasileño José Geraldo de Souza Castro, de 50 años, llegó hoy a la ciudad española de Logroño procedente de París, de donde partió el pasado 10 de mayo en un coche de pedales con destino a Sudáfrica tras un recorrido de 7 mil kilómetros.
Pepe Pedales", en español, o "Dé do pedal" como se le conoce en su país, es un apasionado de la bicicleta que entró en España por Roncesvalles, con intención de hacer el Camino de Santiago antes de cruzar el estrecho de Gibraltar y saltar a África.
En un mes ha recorrido los mil 47 kilómetros que separan Logroño de París y tiene previsto llegar a Johannesburgo (Sudáfrica) para el Mundial de Fútbol 2010.
"Pepe Pedales" explicó hoy que el objetivo de su viaje es promocionar una campaña del Club Internacional Leones, que pretende recaudar 200 millones de dólares para la construcción de hospitales y equipamiento sanitario para erradicar el glaucoma y las cataratas en la población infantil en el mundo.
Este hombre ha confesado que con este viaje quiere llamar la atención de la Comunidad Internacional sobre la importancia de esas enfermedades y pedir a la ciudadanía que apoye con donativos este proyecto.
El cochecito en el que viaja se lo donó una empresa holandesa de juguetería; está fabricado en metal, mide 1.20 metros de longitud por 80 centímetros de ancho y lleva un remolque con el equipaje y una tienda de campaña.
La carga que arrastra, en su conjunto (incluido el remolque), es de 100 kilos y la velocidad máxima que ha logrado es de 48 kilómetros por hora.
De Souza Castro explicó que se encuentra en "perfecto estado físico" y recordó que ya viajó en bicicleta desde Londres a España para el Mundial del 82.
Dio la vuelta al mundo por 56 países en vehículos de pedal y en octubre de 2007 cruzó la bahía en Río de Janeiro (Brasil) con un barco hecho con 250 botes de plástico.
Desde el comienzo de su actual travesía, dijo, el tiempo ha sido bastante bueno, excepto el frío y la lluvia que le viene acompañando desde los Pirineos, su peor trayecto, en el que le ha llegado costar dos días recorrer 16 kilómetros.
El viaje se lo patrocina una empresa de Brasil -gastos de cámping y alimentos- aunque tiene previsto conseguir nuevos patrocinadores a su llegada a África y vender las fotografías que hace durante su aventura.