Los sectores del transporte en Filipinas y Tailandia protagonizaron hoy movilizaciones contra el elevado precio de los combustibles y pidieron a sus respectivos gobiernos soluciones inmediatas.
Al menos 500 camiones, automóviles y vehículos de toda clase participaron en la marcha organizada en Manila, que acabó frente al Palacio de Malacañang, residencia de los jefes de Estado filipinos.
"Es el trabajo del gobierno proteger a la población", dijo Dante Lagman, de grupo Pagkakaisa ng mga Manggagawa sa Transportation (PMT), a la emisora de radio dzMM.
El litro de gasolina en Filipinas ha pasado de costar 44.5 pesos (un dólar) en enero, a 55 pesos (1.2 dólares) en junio, a lo que se suma una inflación galopante, que en mayo registró el nivel más alto en nueve años, al situarse la tasa interanual en el 9.6 por ciento.
En Tailandia, decenas de miles de transportistas, pescadores y agricultores protagonizaron la segunda jornada de una movilización general para presionar al gobierno a que busque soluciones al imparable precio de la gasolina.
Los manifestantes amenazaron con taponar Bangkok con cerca de 120 mil camiones, si las autoridades no anuncian subsidios al gasóleo antes del próximo martes.
En Malasia, el primer ministro del país, Abdullah Badawi, prometió hoy que no habrá más subidas de los combustibles hasta finales de año, después del 40.63 por ciento aplicado el 5 de junio a causa del recorte de las subvenciones estatales.
En Indonesia también se registran protestas casi diarias por el 30 por ciento que aumentó el precio de los combustibles el mes pasado, como consecuencia de la reducción de las subvenciones gubernamentales para contener el déficit público.