Ministerios, instituciones públicas y gobiernos locales, según apuntó el diario O Estado de Sao Paulo, ya están detrás del recaudo fiscal de la producción petrolera y de gas natural en llamada "capa pre-sal" de las aguas marítimas brasileñas y que tornarían a Brasil, ya país autosuficiente, como gran exportador de crudo.
En la actualidad, de acuerdo con el medio periodístico, existen por lo menos cinco propuestas para creación de fondos en la primera fase de explotación, prevista entre 2015 y 2020 con medio millón de barriles por día y recaudación de 5 mil millones de dólares anuales con una base de 100 dólares por barril.
El estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), principal institución de fomento del Mercado Común del Sur (Mercosur); la Marina y los ministerios de Hacienda, Ciencia y Tecnología y Minas y Energía, que reciben recursos de la explotación petrolera y gasífera, pretenden aumentar el recaudo.
El ministro de Defensa, Nelson Jobim, proyecta un fondo para que la Marina pueda garantizar la seguridad de las plataformas de producción, ubicadas a 300 kilómetros del litoral.
El BNDES, en tanto, pretende aplicar recursos en la creación de los llamados "fondos soberanos", con el modelo de naciones petroleras como las árabes y Noruega, que invierten en otros proyectos internacionales.