Los conductores de camiones cisterna que trabajan para la compañía Shell pusieron fin hoy a la huelga que secundaron en el Reino Unido, pero planean otra medida de fuerza en caso de no resolverse el problema salarial.
El paro, que empezó el pasado viernes, causó una falta de abastecimiento en muchas gasolineras del país, pero la amenaza de otra huelga puede causar más problemas a los automovilistas.
Los empleados que apoyaron los paros trabajan para dos empresas contratadas por la petrolera Shell, Hoyer UK y Suckling Transport.
El sindicato Unite, que agrupa a más de 600 camioneros de vehículos cisterna, indicó que las negociaciones para superar el problema salarial empezarán hoy y anticiparon otra medida de fuerza para este viernes en caso de no llegar a un acuerdo.
Las dos compañías contratadas por Shell afirman que el sindicato ha rechazado una oferta salarial que situaría el salario promedio de los conductores en 41 mil 500 libras (unos 81 mil 109 dólares) anuales para enero del año próximo.
El sindicato exige mejoras porque el salario medio sin contar las horas extras, de 32 mil libras anuales (unos 62 mil 542 dólares), no se ha incrementado desde 1992.
Las gasolineras del suroeste y oeste de Inglaterra, Cardiff (Gales) y algunas áreas de Londres fueron las más afectadas por la huelga.