La revista "Consumer Reports" anunció que el último estudio que efectuó sobre sillas infantiles para automóviles estuvo mal realizado y por ello desarrollará una nueva serie de pruebas para corregir el error. El pasado 4 de enero, la revista -especializada en pruebas de productos de consumo y con gran reputación en Estados Unidos- señaló que diez de las doce sillas infantiles probadas no protegieron a sus ocupantes. Los resultados de las pruebas alarmaron a algunos de los fabricantes, cuyas sillas fallaron hasta el punto de que dudaron de los métodos empleados. "Consumer Reports" señaló que había recibido información de la Administración Nacional de Seguridad en la Carretera (NHTSA) que indica que las pruebas se realizaron a velocidades de 96 kilómetros por hora, en vez de los 48 kilómetros a las que se debían haber efectuado. La NHTSA indicó, a través de un comunicado, que "nuestra revisión inicial de los procedimiento de las pruebas efectuadas por 'Consumer Reports' mostró un error significante en la manera en que realizó e informó sobre sus pruebas de impactos laterales". Asimismo, añadió que sus propias pruebas realizadas a 48 kilómetros por hora mostraron que "las sillas permanecieron sobre sus bases, como deberían, en vez de repetir los tremendos fallos" indicados por "Consumer Reports". Evenflo, una de las empresas cuyo producto fue probado por "Consumer Reports" emitió un comunicado en el que señala que "estamos muy preocupados por que padres y consumidores puedan estar confundidos sobre la seguridad de las sillas infantiles". La empresa añadió que "la pasada semana hemos realizado 17 pruebas" de la silla comprobada por la revista y que en todas las pruebas (la mayoría realizada por un laboratorio independiente) "la silla cumplió o excedió los estándares de seguridad de NHTSA". |