El presidente de Ecuador, Rafael Correa, consideró hoy que las negociaciones con las empresas petroleras extranjeras que operan en este país andino van "por buen camino" en la búsqueda del cambio de modalidad de los contratos.
La negociación petrolera está por buen camino", dijo Correa en una entrevista con la radio Sonorama en la que subrayó que ahora sí hay diálogos con esas compañías cuando, a su criterio, "en otros gobiernos ni renegociación petrolera había".
Correa consideró que los contratos petroleros que encontró al iniciar su administración "son una vergüenza para el país, que es el dueño del petróleo y en los contratos de participación el Estado aparece como socio minoritario".
"Estamos cambiando todo eso. Lo que hemos hecho es un proceso de renegociación con las empresas", indicó al recordar que en su administración se busca cambiar los contratos de participación por unos de prestación de servicios.
Al referirse a la empresa estatal de petróleo, Petroecuador, el jefe de Estado señaló que con la actual administración, liderada por los marinos, "está mucho mejor que antes".
Resaltó que se está haciendo la reingeniería en la empresa estatal, aunque reconoció que los avances en esa compañía, la más grande e importante del país a nivel estatal, no van al ritmo que desea.
"En la anterior administración mejoró Petroecuador, pero no en la medida de mis expectativas. En la actual administración de la propia Marina creo que ha entendido mucho mejor los lineamientos del gobierno y va bastante bien", explicó Correa.
Al referirse al proyecto Yasuní para dejar en tierra el petróleo del campo Ishpingo-Tambococha-Tiputini (ITT) a cambio de una compensación internacional, Correa dijo que "ha tenido una buena acogida. Esperamos que ya se empiecen a concretar las propuestas, las ofertas".
El ITT es uno de los planes insignia del gobierno de Correa, y consiste en dejar bajo tierra, sin explotar, los 960 millones de barriles de crudo pesado que se calcula tiene ese yacimiento, con el fin de proteger la frágil biodiversidad del bosque amazónico.
El gobierno ecuatoriano, a cambio de mantener y proteger el medio ambiente en el ITT, exige a la comunidad internacional una compensación de unos 350 millones de dólares al año, que es la mitad de los ingresos que obtendría por explotar el yacimiento.
El petróleo es el principal producto de exportación de Ecuador que, con los ingresos por sus ventas, financia alrededor del 35 por ciento del Presupuesto General.