El fabricante japonés Mazda ha firmado un acuerdo con la Universidad de Hiroshima para poner en marcha un proyecto cuyo objetivo es crear un bioplástico a partir de biomasa celulósica procedente de recursos no alimentarios para empezar a utilizarlo en los vehículos en 2013.
El bioplástico a desarrollar se creará mediante el uso de biomasa celulósica producida a partir de recursos vegetales no comestibles como los desechos y las virutas de madera, lo que contribuirá a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y a rebajar las emisiones de dióxido de carbono.
El proyecto se centrará en el diseño de un proceso de producción para crear un polipropileno muy versátil, apto para su uso en los vehículos, consistente en convertir la biomasa celulósica en etanol y, luego, en investigar varias mezclas de etileno y propileno.
El polipropileno debe presentar una resistencia al calor, una solidez y una durabilidad suficientes para ser utilizado en los paragolpes y en los paneles de instrumentos de los vehículos.
Otro objetivo del proyecto es optimizar el proceso de fabricación del bioplástico con el propósito de que sea ecológico y rentable.
Seita Kanai, director de I+D de Mazda, señala en un comunicado que "la creación de un bioplástico a partir de recursos vegetales sostenibles de origen no alimentario ayudará a luchar contra el calentamiento del planeta, por un lado, y disipará las preocupaciones sobre el suministro de alimentos, por otro.
Con ese proyecto, añade "queremos, además, reforzar la posición de Hiroshima como centro de investigación sobre biomasa y crear una tecnología que pueda ser utilizada en todo el mundo".
Anteriormente, Mazda llevó a cabo una investigación sobre tecnología de biomasa que dio como resultado el primer bioplástico del mundo de alta robustez y alta resistencia al calor, y el primer tejido del mundo 100 por ciento vegetal para los asientos.
Estos dos biomateriales se han utilizado en el interior del Mazda Premacy Hydrogen RE Hybrid, un vehículo que incorpora un motor rotativo de hidrógeno acoplado a un sistema híbrido que empezará a comercializarse en régimen de leasing en Japón durante el ejercicio fiscal 2008.
Mazda empezó a colaborar con el departamento de investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Hiroshima en 2005. Este amplio acuerdo de colaboración, cuyo objetivo es la investigación de nuevas tecnologías para la automoción, incluye la tecnología de biomasa.
En el futuro, Mazda tiene previsto ampliar el acuerdo de investigación sobre tecnologías de biomasa y reforzar aún más su relación con la Universidad de Hiroshima para realizar investigaciones conjuntas en múltiples ámbitos.
El Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología Industrial Avanzada de Japón (AIST) también va a participar en el proyecto de bioplásticos, ya que tiene un acuerdo de colaboración con la Universidad de Hiroshima para la investigación de biomasa.
En marzo de 2007, Mazda anunció su plan de desarrollo de nuevas tecnologías a largo plazo, denominado "Zoom-Zoom Sostenible". Esta filosofía demuestra el compromiso de Mazda de trabajar en la mejora de la seguridad y en las tecnologías medioambientales, incluida la investigación sobre biomasa, con el fin último de crear una sociedad sostenible.