La Casa Blanca expresó hoy su satisfacción por el anuncio de Arabia Saudita de aumentar su producción de petróleo, aunque no se pronunció acerca del efecto que la medida vaya a tener en los precios de las gasolinas.
En su rueda de prensa diaria, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, afirmó: "damos la bienvenida a que Arabia Saudita vaya a aumentar su producción, pero también creemos que en nuestro país el problema sigue estando dominado por la cuestión básica de la oferta y la demanda".
"Tendremos que esperar y ver" si la decisión saudí tiene algún impacto en los precios de las gasolinas, advirtió Perino.
En la cumbre celebrada este fin de semana en su suelo, Arabia Saudita anunció ayer que aumentará su producción a 9.7 millones de barriles diarios, el nivel más alto en treinta años, y la elevará aún más si resulta necesario.
Durante la cumbre de Yeda, Arabia Saudita, el mayor productor del planeta, confirmó que planea elevar su capacidad de producción a más de 12 millones barriles diarios a finales de 2009.
Arabia Saudita decidió convocar la cumbre ante el temor de que los altos precios de los combustibles contribuyan a un estancamiento global de la economía.
Los altos precios de las gasolinas se han convertido en Estados Unidos en uno de los asuntos principales en la campaña electoral de cara a los comicios presidenciales de noviembre.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, ha pedido a los países productores de modo reiterado que aumenten su extracción de crudo.
También solicitó al Congreso del país que levante las restricciones a la prospección y explotación en la reserva natural de Alaska y en la plataforma marítima.