El gobierno costarricense presentará hoy al Congreso un proyecto de ley para eliminar el impuesto que paga el diesel y trasladar esta carga a las gasolinas con el fin de abaratar el combustible utilizado en el transporte público y la agricultura.
Este cambio representaría una rebaja en el diesel de 1.20 a un dólar por litro, mientras que la gasolina regular subiría de 1.23 a 1.50 y la súper de 1.26 a 1.54 dólares por litro.
Según la presidencia, estos cambios se harán "con el objetivo de proteger de los constantes aumentos de los combustibles a los sectores más humildes y al 80 por ciento de los trabajadores de este país que se movilizan en transporte público".
El ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, manifestó hoy en un comunicado que "la decisión que tomamos es una decisión basada en el criterio de equidad social".
Según José Luis Araya, viceministro de Hacienda, al eliminar los impuestos sobre el diesel "estamos protegiendo a los productores y a todas las personas que día a día viajan en autobús".
Para Arias, los elevados precios a los que llegarían las gasolinas servirán además para frenar el consumo de combustible entre la población.
"Estas medidas lo que tienden es a desestimular el consumo, yo creo que a estos niveles de precios los costarricenses tienen que evaluar otras formas de movilizarse", dijo.
El proyecto de ley incluye además un aumento del cien por ciento en el impuesto de la propiedad de los vehículos diesel, salvo los de equipo especial, los dedicados al transporte remunerado de personas y los camiones de carga liviana.
Arias reiteró que en medio de la gran crisis mundial ocasionada por el alza en los precios del petróleo (casi 140 dólares por barril), "el gobierno debe actuar de inmediato, de forma efectiva y dentro de sus posibilidades con el fin de evitar que los sectores productivos e industriales se vean más afectados con el aumento en el precio del diesel".
Además, el próximo jueves se publicará en el diario oficial La Gaceta un decreto que establece restricciones de circulación de vehículos livianos y pesados en determinadas zonas y horarios de acuerdo con el número de placa del automóvil.