La compañía petrolera mexicana Pemex tiene reservas para nueve años, pero su capacidad de exportación de crudo alcanzará únicamente para cinco, aseguró ayer el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn.
Dijo que para elevar su capacidad de producción y exportación, México deberá invertir en la exploración de las aguas profundas del Golfo de México, lo "que le permitiría elevar de manera considerable su capacidad productiva".
"No es mi interés pronunciarme si Pemex debe asociarse o no con el capital privado, ese es un debate interno de México no del FMI", afirmó Strauss-Kahn en el marco de la Primera Reunión de Ministros de América y el Caribe, celebrada en el balneario de Cancún, en el Caribe mexicano.
El máximo directivo del FMI destacó, durante la clausura de la Primera Reunión de Ministros de Hacienda de América y el Caribe, que las asociaciones públicas y privadas han tenido mucho éxito, pero aclaró que no deseaba abundar en temas internos.
Strauss-Kahn indicó que el petróleo es un bien muy importante en la economía de México y su gobierno ha entendido que debe avanzar en la explotación y producción por lo que ha llegado el momento de las reformas en este sector, por lo que los mexicanos deberán decidir si es con inversión pública o privada.
Por otro lado, el directivo del FMI advirtió de que los países de la región pueden enfrentar problemas en la balanza de pagos por el alza de precios de los alimentos y probablemente tengan que recurrir al Fondo.
Aclaró que la situación en esta región es distinta a los países africanos o asiáticos, ya que América Latina es una región exportadora de alimentos y otras materias primas, como es el caso de México y Venezuela con el petróleo, Chile con el cobre, o Argentina con los alimentos.
El funcionario indicó que la actual crisis de precios de materias primas es la primera prueba de la capacidad de la economía de América Latina para actuar en un entorno difícil después de varios años de reformas.