Las autoridades de Santiago de Chile decidieron mantener hoy el estado de emergencia preventiva, decretado este martes debido a los altos índices de contaminación atmosférica, informaron fuentes oficiales.
La declaración de la emergencia preventiva siguió a los días -domingo y lunes- en que la Intendencia (Gobernación) de Santiago mantuvo a la ciudad, de 6.2 millones de habitantes, en condición de "alerta ambiental", que supone menos actividades prohibidas.
La pre-emergencia, en tanto, prohíbe la circulación de un 60 por ciento de los vehículos sin convertidor catalítico y del 20 por ciento de aquellos provistos de este elemento, lo que supone alrededor de 360 mil móviles menos en las calles.
La Intendencia regional Metropolitana prohibió además el funcionamiento de todo tipo de chimeneas de hogar, aunque estén provistas de sistemas de doble cámara o mecanismos de captación de partículas, así como también la paralización de más de 800 industrias.
Asimismo recomendó evitar actividades físicas y deportivas exigentes, principalmente en aquellas zonas más críticas, como son el sector poniente y sur de la ciudad..
La prohibición de circulación a vehículos rige entre las 07:30 y las 21:00 horas (11:30 GMT del miércoles y 01:00 GMT del jueves) y las demás medidas entre las 00:00 y las 24:00 horas del miércoles.
En esta época del año, la contaminación de Santiago, situada en un valle rodeado de montañas, aumenta debido a la ausencia de vientos que dispersen las partículas nocivas y por un fenómeno de inversión térmica (temperaturas más bajas en las capas inferiores de la atmósfera), que mantiene los elementos contaminantes a nivel del suelo.