Santiago, la capital chilena, presentó durante las últimas 48 horas una de las contaminaciones ambientales más altas desde 1989, situación que llevó a la autoridad Metropolitana a revisar este jueves el sistema de medición y pronóstico ambiental.
Debido a la mala calidad del aire que se mantiene por segundo día consecutivo, la Intendencia (Gobernación) decretó la quinta preemergencia ambiental del año, lo que significó que más de 800 empresas paralizarán sus actividades.
Además, se prohibió la circulación de un 60 por ciento de los vehículos sin convertidor catalítico y del 20 por ciento de aquellos provistos de este elemento.
El Intendente (Gobernador) de la región Metropolitana, Álvaro Erazo, precisó que "el sistema de predicción (ambiental) falla en un 50 por ciento, sobre todo cuando hay que anunciar preemergencia", e informó que "tomará decisiones estructurales" al respecto.
Erazo declaró al Canal 13 que junto con la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama) Metropolitana se planteó incorporar nuevas medidas para la descontaminación.
Dentro de las nuevas normas se encuentra la instalación de filtros en vehículos de transporte público, lo que llevaría a disminuir en un 99 por ciento las fuentes de emisión contaminante.
Mientras tanto, los 6.2 millones de santiaguinos resisten una negra y espesa capa de "smog" sobre sus cabezas.
Desde 1989, cuando se registró uno de los índices más críticos de contaminación, las autoridades han presentado medidas para ayudar a la descontaminación de la capital.
Sin embargo, Santiago sigue en la lista de las ciudades más contaminadas del planeta junto con Sao Paulo y la ciudad de México.
Desde hace 30 años Santiago sufre de episodios críticos de contaminación ambiental durante el invierno austral (junio a septiembre), lo que ocasiona riesgos y trastornos para la salud.
En esta época del año, la contaminación de Santiago, situada en un valle rodeado de montañas, aumenta debido a la ausencia de vientos que dispersen las partículas nocivas y por un fenómeno de inversión térmica (temperaturas más bajas en las capas inferiores de la atmósfera), que mantiene los elementos contaminantes a nivel del suelo.
Dado los malos índices de calidad del aire y las bajas temperaturas que presentó hoy la región Metropolitana, la ministra de Salud, María Soledad Barría, no descartó la posibilidad que en los próximos días aumenten las consultas y hospitalizaciones producto del virus sincicial.
El virus respiratorio sincicial (VRS) es una causa frecuente de infección del sistema respiratorio en los niños.
Típicamente se presenta en brotes que ocurren durante varias semanas en el otoño y el invierno y si bien los más afectados por la infección son los niños menores de dos años, que presentan síntomas más severos, la infección ocurre en individuos de todas las edades y recientemente se ha identificado como una causa de neumonía intersticial en personas mayores o de tercera edad.
Durante las últimas horas, consultorios y hospitales han recibido un alto número de pacientes aquejados de virus sincicial.
Ante la preocupación frente al aumento de cuadros respiratorios, la titular de Salud hizo un llamado a adoptar medidas preventivas para evitar el contagio del virus, como no exponerse a cambios bruscos de temperatura, a lugares con focos infecciosos y no efectuar actividades físicas.