El fabricante estadounidense de neumáticos Goodyear informó cerrará el próximo 31 de diciembre su planta australiana de Somerton, en el marco de su estrategia por bajar costos de producción.
El cierre de esta fábrica, que cuenta con 600 trabajadores, supondrá que Goodyear dejará de producir tres millones de neumáticos al año, lo que se traducirá en un ahorro anual de 35 millones de dólares.
No obstante, el cierre de la planta australiana tendrá un costo de 125 millones de dólares, con un impacto directo de 75 millones de dólares en los resultados de la empresa en el segundo trimestre de 2008.
El cierre de la planta tiene el objetivo de reducir en 25 millones de neumáticos la capacidad de las instalaciones de alto costo, con el fin de ahorrar más de 150 millones de dólares, dijo Robert Keegan, CEO y presidente de Goodyear.