El ministro brasileño de Minas y Energía, Edison Lobao, defendió la creación de una nueva estatal para administrar la exploración y explotación de las reservas de petróleo descubiertas recientemente en la llamada capa pre-sal del océano Atlántico.
Sería una empresa 100 por ciento del Estado, 100 por ciento del pueblo brasileño", afirmó Lobao en una entrevista publicada hoy por el diario económico Valor, en la que anticipó los estudios que realiza sobre los proyectos del gobierno para la región.
"La nueva estatal sería dueña de las reservas y contrataría empresas como Petrobras, Esso y Shell para explotar esas áreas como prestadoras de servicios. La nueva estatal no va a perforar pozos. Apenas va a contratar servicios", explicó.
El ministro admitió que la creación de la estatal será una de las sugerencias que le hará al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en el informe que entregará en unos 60 días y en el que propondrá un nuevo modelo de explotación de petróleo en Brasil de cara a los descubrimientos que pueden convertir al país en una gran potencia petrolera.
La creación de la nueva estatal tiene como objetivo aumentar los beneficios del Estado sobre dichas reservas y evitar que la zona sea concedida directamente a la petrolera estatal brasileña Petrobras, con acciones negociadas en las bolsas de Sao Paulo, Nueva York, Madrid y Buenos Aires.
Según el ministro, el Estado no puede concederle un valioso patrimonio a una empresa con más del 40 por ciento de su propiedad en manos privadas.
"Nadie le va a quitar la propiedad de aquellos que compraron acciones (de Petrobras), pero el patrimonio que está debajo de la tierra es de todos los brasileños", explicó.
Lobao agregó que, tras analizar todas las propuestas, el modelo de exploración y explotación de petróleo que más conveniente para administrar las nuevas reservas es el régimen de asociación de producción.
Dicho sistema prevé la existencia de una estatal para administrar los yacimientos, pero no como una empresa petrolera sino apenas como supervisora. El petróleo extraído pertenece al Estado, que concede una participación a sus contratistas.
Ese modelo se aplicaría específicamente a las áreas que serán exploradas en un futuro en la zona de pre-sal de la cuenca marina de Santos.
En dicha región Petrobras ha descubierto en los últimos meses gigantescos yacimientos aún no dimensionados, aunque apenas uno de los cuales, el campo Tupi, tendría entre 5 mil y 8 mil millones de barriles de petróleo, lo suficiente para elevar en un 50 por ciento las actuales reservas brasileñas de crudo.
Los estudios indican que los yacimientos bajo el pre-sal pueden extenderse en una amplia zona del océano Atlántico frente al litoral de los estados brasileños de Espíritu Santo, Río de Janeiro y Sao Paulo.
Apenas una parte de dichos campos ha sido cedida en concesión en contratos que, según Lobao, serán respetados.
La Agencia Nacional del Petróleo (ANP, órgano regulador) defiende la continuidad del actual modelo de concesiones petroleras, pero con un aumento de las regalías y de la tributación, hoy limitada al 40 por ciento de las ventas.
"Esos 40, 60 u 80 por ciento (de impuestos) pueden ser mínimos e insuficientes, o pueden terminar revelándose exagerados más adelante. Entonces lo mejor es que el Estado retenga todos los recursos", aseguró Lobao.