La I Conferencia Internacional sobre Sostenibilidad en el Automóvil, que ayer y hoy se ha celebrado en Madrid, ha urgido al desarrollo de las infraestructuras necesarias para la rápida implantación del automóvil de pila de combustible alimentada por hidrogeno.
Esta es una necesidad puesta de manifiesto por los participantes en esta Conferencia organizada por el Instituto para la Sostenibilidad de los Recursos, especialmente por el alemán Reinhold Wurster, coordinador del proyecto HyWays de desarrollo de la pila de combustible, en el que ha participado España.
Reinhold Wurster, que dijo en su exposición que la crisis por el final del petróleo se ha adelantado, explicó que las redes de producción y distribución de hidrógeno han de desplegarse rápidamente desde el primer momento para la llegada de los coches de hidrógeno, cuyas primeros modelos estarán en el mercado a partir de los próximos tres o cuatro años.
Serán necesarias unas inversiones en Europa, dijo, de 800 mil millones de euros para desarrollar esta red, que en el año 2010 habrá de atender a un parque de 16 millones de vehículos, un 10 por ciento del parque automovilístico europeo en ese momento.
Los primeros modelos llegarán al mercado en el año 2010, para tener en 2015 un parque de 500 mil vehículos, que será de cuatro millones en 2021. La primera fase del automóvil de hidrógeno fue situada por este especialista en el periodo del 2010 al 2015.
Wurster no dudó de que España tendrá garantizado el desarrollo de la producción y distribución de hidrógeno, al igual que Alemania y el Reino Unido, frente a las dificultades detectadas en Italia y Francia, sin que entrara en detalles.
Sobre el precio del hidrógeno, este especialista dijo que no debe ser más alto que los combustibles fósiles si se fabricaran a gran escala. El coordinador del proyecto HyWays cifró en un precio del equivalente al litro de carburante de entre 70 y 80 céntimos, sin impuestos, en el horizonte del año 2030.
El hidrógeno es capaz, en su conjunto, de una reducción del 80 por ciento de las emisiones que afectan al cambio climático, y de llevar a ahorros de ocho céntimos por kilómetro, un cálculo hecho con el precio del barril del petróleo a 100 dólares.
La implantación del hidrógeno como combustible para el transporte generará en Europa, concluyó Reinhold Wurster, un millón de puestos de trabajo, por lo que, además de la reducción de las emisiones de dióxido de carbono, esta tecnología tendrá un impacto económico importante.
Para llegar a ello, Europa ha de garantizar un mercado estable de producción y distribución de hidrógeno, para lograr una introducción de este carburante con un paso adecuado.
En esta primera Conferencia Internacional fueron tratados todos los aspecto del automóvil sostenible, los actuales y futuros, con atención a todo el proceso de vida de un automóvil actual y futuro, así como la situación de los nuevos combustibles, con especial atención a los biocarburantes de segunda generación y el gas natural como pasos intermedios hasta la implantación del hidrógeno.