Pick Up de gran poder Una prueba extrema en su máxima expresión fue la que nos presento GMC con su nueva Pick Up llamada Canyon, esta unidad viene a ser la primera camioneta de este tipo de la marca. Visualmente es robusta y de líneas rectas que no denotan mucho volumen excepto en las salpicaderas donde la carrocería se ensancha, el frente comparte la parrilla de los modelos anteriores de una parrilla cromada que alberga a los faros delanteros divididos en dos que flanquean a la gran parrilla y descansan sobre la prominente parrilla que lleva las luces para niebla. La parte trasera es de diseño sobrio y con pocos detalles pero que se integran bien con la caja de gran capacidad. Para la prueba de manejo en la que participamos contábamos con un terreno muy complicado, mojado y lleno de lodo, con temperaturas cercanas a los cero grados, con pendientes pronunciados, caminos bastante accidentados y con una carga en la caja de aproximadamente 450 kg. La prueba comenzó con un trayecto aproximado de 1 km en terracería todo el tiempo mojado, el rodar de la Canyon se mantuvo constante y aun con el peso de carga y los 5 pasajeros esto no cambio, el curveo era preciso (aunque sabemos que no es un deportivo) y la respuesta al pedal es poderosa, aunque el poder de los frenos nos deja esperando un poco más. La siguiente prueba consistía en la subida de un cerro por un camino estrecho y muy complicado debido a los profundos hoyos y piedras, pero aun así la Canyon demostró buena maniobrabilidad en espacios cortos y buen torque para salir lentamente de las imperfecciones del camino. Seguido a esta prueba contamos con una bajada pronunciada donde pudimos ver el poder de maniobra en terreno que a pie es complicado y donde Canyon pasó sin ningún problema. La tercera parte de la prueba consistía en pasar a toda velocidad por un camino totalmente inundado sobre un terreno de pasto y lodo, en esta parte pudimos ver nuevamente el torque y el control de la Canyon que si bien si tiende a irse de atrás es lógicamente por el equilibrio de los pesos de la unidad (pesa mucho mas adelante que atrás, sin carga) pero aun así dándole sus respectivos tiempos al acelerador y volante llegamos al destino. Para finalizar contamos con un “mar de lodo” donde probamos totalmente la potencia de la unidad y es un camino donde el lodo llegaba hasta la mitad de las llantas y la Canyon no se quedaba pues habla muy bien de la capacidad. Esta camioneta esta enfocada al trabajo rudo pero no por ello deberían de descuidar los detalles interiores que si bien tienen buen nivel, si deja que desear un poco la calidad de los ensambles.
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