Especialista sugiere nuevos modelos de negocio para industria automotriz

El director general de Jato México, Gerardo San Román, consideró necesario diseñar nuevas estrategias para impulsar la demanda de automotores a través de incentivos fiscales en materia de arrendamiento vehicular para personas físicas.

Y es que ante lo que llamó la sobreventa de unidades al ofrecer plazos de pago hasta por cinco años en los sistemas de financiamiento, hoy en día ese esquema entró en un agotamiento, debido a que el consumidor que ya compró su vehículo no volverá a hacerlo hasta por lo menos dentro de otros cinco años.

En ese sentido, el especialista de la firma proveedora de información para el análisis de tendencias del mercado automotriz, señaló en entrevista con Notimex la necesidad de generar una mayor demanda de vehículos.

Puntualizó que ante una saturación del crédito automotriz, se abre la posibilidad de insertar nuevos modelos de negocio para esta industria, como el leasing o arrendamiento a particulares.

"Tienen que venir cambios en los mecanismos y usos de los vehículos. Todo lo que viene ahorita es una tendencia en donde la gente ya no está tan interesada en la propiedad y así volver a tener un mercado fuerte con un leasing abierto también a personas físicas", abundó.

Para lograrlo, afirmó, se necesitan cambios en las leyes de tal forma que se haga deducible el arrendamiento vehicular; un modelo parecido a las colegiaturas escolares, en donde el usuario puede deducir hasta cierta cantidad de ese pago mensual.

Al mismo tiempo, las autoridades gubernamentales deberán ofrecer los incentivos para lograrlo a través de dar certidumbre a las grandes compañías que ya operan en México en servicio de leasing o arrendamiento y en dado caso puedan recuperar sus bienes en forma rápida y segura.

A decir de San Román, eso hará crecer mucho a la industria, tanto en ventas de unidades nuevas como servicios de postventa y mantenimiento, así como refacciones.

Sin embargo, "hasta que no sé den los elementos necesarios, tanto legales como fiscales, difícilmente vamos a tener mecanismos que realmente disparen la demanda del uso del vehículo".

Con los sistemas de crédito que se llegaron a ofrecer de hasta 72 meses, refirió, la recuperación de las ventas tardará en retornar, debido a que el consumidor puede entrar en una etapa de endeudamiento.

Si bien en años anteriores la compra de automotores tuvo crecimientos históricos que se acercaron al 20 por ciento anual, en 2017 inició una etapa de reacomodo del mercado que tardará algunos años en retomar la inercia que tenía, previó.

"El mercado está en una desaceleración y los factores son múltiples. Uno es que tuvimos una capacidad natural del mercado y ya llevamos una máxima elasticidad debido a la gran oferta por parte de los distribuidores de autos y con tal de cumplir una meta de ventas".

Otro riesgo, indicó, es que terminan afectados los ciclos de vida de los productos que en promedio están en tres años, por lo tanto, durante cinco años una persona va a tener que fondear el vehículo y cuando cambie la situación el pago del carro no será prioridad.

Por ello, explicó que desde el punto de vista financiero es un riesgo y desde el punto de vista decisión de mercado, cinco años es demasiado.

Señaló que en Brasil incluso el gobierno prohibió los plazos de 72 meses y se tiene la experiencia de algunos mercados europeos que no han llegado a buen puerto extendiendo los plazos.

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