Hasta el 20% de los objetivos de reducción de CO2 para 2050 se podrá lograr gracias al hidrógeno

Al mismo tiempo que los líderes mundiales se reunieron en el Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP23) en Bonn, 18 representantes clave de sus verticales industriales, unidos en la coalición Consejo del Hidrógeno, se unieron para dar forma a la primera visión cuantificada mundialmente de la historia del papel del hidrógeno, desarrollando un estudio con el apoyo de la consultora McKinsey.

Además de ratificar que el hidrógeno va a ser un pilar clave de la transición energética, el estudio demuestra que este vector energético tiene el potencial de desarrollar actividades empresariales por valor de 2.5 billones de dólares y de crear más de 30 millones de puestos de trabajo para 2050. Llevando la visión del Consejo del Hidrógeno a un nivel superior, el trabajo, titulado ‘Hydrogen, Scaling up’, esboza una hoja de ruta exhaustiva y cuantificada para escalar el despliegue del hidrógeno en los próximos años y su impacto capacitador sobre la transición energética.

Desplegado a escala, el hidrógeno podría suponer una quinta parte de la energía final total consumida para 2050. Con ello, se reducirían las emisiones anuales de CO2 en unas 6 gigatoneladas con respecto a los niveles actuales. Además, se contribuiría aproximadamente a un 20  por ciento de la reducción necesaria para limitar el calentamiento global en dos grados Celsius.

En el extremo de la demanda, el Consejo del Hidrógeno ve potencial para que el hidrógeno alimente entre 10 y 15 millones de turismos y 500,000 camiones para 2030, además de tener otros muchos usos en diversos sectores, como procesos industriales y materias primas, calefacción y energía de edificios o generación energética y almacenamiento. En total, el estudio pronostica que la demanda anual de hidrógeno podría multiplicarse por diez para 2050, hasta cerca de los 80 exajulios (EJ), lo que supondría el 18 por ciento de la demanda energética final total en el escenario de dos grados de 2050. En un momento en que se espera que la población del planeta aumente en 2,000 millones de personas para 2050, las tecnologías de hidrógeno tienen el potencial de crear oportunidades para un crecimiento económico sostenible.

“El mundo del siglo XXI debe avanzar hacia un uso generalizado de energías bajas en carbono”, declaró Takeshi Uchiyamada, presidente de Toyota Motor Corporation (TMC) y copresidente del Consejo del Hidrógeno, quien añadió: “El hidrógeno es un recurso indispensable para conseguir ese avance, porque se puede utilizar para almacenar y transportar electricidad de origen eólico, solar y otras fuentes renovables, que luego se puede emplear para el transporte y muchas otras cosas”.

“El Consejo del hidrógeno ha determinado siete funciones para el hidrógeno, y por eso animamos a gobiernos e inversores a otorgarle un papel destacado en sus planes energéticos. Cuanto antes pongamos en marcha la economía del hidrógeno, mejor, y todos apostamos por hacerlo realidad”, apuntó Mr. Uchiyamada.

Inversión viable

Para alcanzar la escala necesaria harían falta inversiones sustanciales: aproximadamente, entre 20,000 y 25,000 millones de dólares al año hasta 2030, hasta un total de unos 280,000 millones. Dentro del marco normativo adecuado, que debe incluir políticas estables de coordinación e incentivación a largo plazo, el informe considera que recoger esas inversiones para aumentar la escala de la tecnología es viable.

Actualmente, el mundo ya necesita inversiones de más de 1.7 billones de dólares en energía cada año, incluidos 650,000 millones en petróleo y gas, 300.000 millones en electricidad renovable y más de 300,000 millones en la industria del automóvil.

El presidente de Air Liquide, Benoît Potier, explicó: “Este estudio confirma el lugar que debe ocupar el hidrógeno como pilar central en la transición energética, y nos alienta en nuestro apoyo de su despliegue a gran escala. El hidrógeno será inevitablemente uno de los catalizadores de la transición energética en ciertos sectores y geografías. Cuanto antes lo hagamos realidad, antes podremos disfrutar de sus beneficios al servicio de nuestras economías y sociedades”.

“Las tecnologías están maduras y contamos con el compromiso de los actores del sector. Necesitamos un esfuerzo concertado por parte de las partes interesadas para hacerlo posible; y liderar ese esfuerzo es responsabilidad del Consejo del Hidrógeno”, aseguró el máximo responsable de Air Liquide.

El lanzamiento de la nueva hoja de ruta se produjo durante el Foro de Innovación en Sostenibilidad, en presencia de 18 de los principales miembros del Consejo del Hidrógeno, encabezados por los copresidentes Takeshi Uchiyamada, presidente de TMC, y Benoit Potier, presidente y CEP de AirLiquide, a los que acompañaron Aldo Belloni, CEO de The Linde Group; Woong-chul Yang, vicepresidente de Hyundai Motor Company; y Anne Stevens, CEO de Anglo American.

Durante el lanzamiento, el Consejo del Hidrógeno hizo un llamamiento a inversores, autoridades políticas y empresas para unirse a ellos en la aceleración del despliegue de sistemas basados en el hidrógeno para la transición energética. También se anunció que Woong-chul Yang, de Hyundai Motor Company, sucedería a Takeshi Uchiyamada, de Toyota, en el cargo rotatorio de Copresidente del Consejo del Hidrógeno, y pasaría a presidir el grupo junto con Benoit Potier, CEO de Air Liquide, en 2018.

Mr. Uchiyamada tiene previsto regresar como copresidente del Consejo del Hidrógeno en 2020, coincidiendo con los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de Tokio, un hito importante para mostrar la sociedad del hidrógeno y la movilidad asociada a este vector energético.

Últimas noticias