Asegura investigador que el TLCAN hizo caer el ingreso de los trabajadores en México y EU

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que este 16 de agosto tuvo su primera ronda de renegociación, hizo que en México y en Estados Unidos cayera la participación laboral de los trabajadores, es decir, el porcentaje del ingreso nacional que le corresponde a los empleados asalariados, señaló el investigador mexicano Miguel Santiago Reyes.

De acuerdo con el académico del Instituto de Investigación para el Desarrollo con Equidad (Equide) de la Universidad Iberoamericana en Ciudad de México, en Estados Unidos, del total de la producción nacional (el Producto Interno Bruto), 64 por ciento se destinaba al 'trabajo' (salarios de los empleados); pero a partir del tratado cayó hasta el nivel actual de 58 por ciento.

Mientras, agregó, en México, si bien la caída empezó en 1976, o sea antes del tratado, éste la incrementó e hizo descender de 50 por ciento en ese año a 24 por ciento en este 2017.

De acuerdo con el especialista, la caída se debe a que desde el inicio del TLCAN, México tuvo como su principal ventaja competitiva los salarios bajos (en parte por la crisis económica financiera de 2008-2009), y "entonces con la integración económica con Estados Unidos, nuestro país presionó a la baja los salarios, o por lo menos orilló al estancamiento de los mismos dentro de nuestras fronteras y en la Unión Americana, este último país donde el salario mínimo promedio es de 7,25 dólares la hora".

Otra razón, explicó Reyes, es que "nuestros connacionales que migran a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades y salarios que los de México, con su mano de obra barata generan presión para que en la Unión Americana los sueldos continúen bajos, pues "este tipo de trabajadores migrantes, al encontrar un diferencial tan alto respecto a su país de origen, en términos de ingreso, aceptan cualquier tipo de trabajo, que puede ser incluso con menores prestaciones y salarios de los que tendría un empleado afroamericano, asiático o blanco".

Es por ello, en su opinión, que el presidente de Estado Unidos, Donald Trump, "considere erróneamente que el problema de empleos y salarios de su país es culpa de México y los migrantes mexicanos; cuando en realidad son las grandes empresas transnacionales, estadounidenses y mexicanas, las únicas, o las más beneficiadas, con el Tratado de Libre Comercio, al bajar los salarios en ambos países".

"Entonces lo que se planteaba que podría ser el crecimiento de la clase media, de capacidad de compra de una buena parte de la población mexicana, no ha sucedido con el Tratado de Libre Comercio, ya que aunque el flujo comercial de México aumentó ocho veces, ese crecimiento lo ha absorbido solamente un grupo pequeño de empresas, no más de 500, que controlan 60 por ciento del Producto Interno Bruto", enfatizó.

Como parte de la renegociación del TLCAN Trump exige aumentar el salario mínimo en México, a lo que el catedrático explicó que probablemente los asesores de Trump le sugirieron que ese costo lo asuman los empresarios mexicanos, toda vez que en términos distributivos "están teniendo ganancias extraordinarias y mayores" a los hombres de negocios estadounidenses.

En Estados Undidos, del 100 por ciento de la producción, 58 por ciento se va a los trabajadores (trabajo) y 42 por ciento a los dueños de empresas e inversionistas (capital); y en México entre 22 y 26 por ciento se queda en el trabajo y entre 74 y 78 por ciento en el capital.

"Esa es la razón por la que Trump exigió que México aumente su salario mínimo", añadió.

Para el investigador, el gobierno de México, es donde debiera ampliar su perspectiva y ver al TLCAN no sólo como un medio para beneficiar a las grandes empresas, sino también a las pequeñas y medianas empresas; además debe propiciar una redistribución más equitativa de la riqueza dentro de las empresas, lo que implicaría aumentar el salario mínimo, al bajar la rentabilidad de los empresarios.

"Lo que es una vergüenza es que ni los trabajadores mexicanos, ni los sindicatos de este país estén exigiendo ese aumento salarial. Y es paradójicamente Donald Trump quien lo está pidiendo; claro él lo hace porque le convendría Estados Unidos", remarcó.

Trump, al llegar al poder, pensaba, entre otras cosas, que podría aumentar los impuestos a las importaciones, es decir, compensar por esa vía los ingresos del gobierno, para así poder financiar a las empresas privadas en su país, al disminuirles el impuesto sobre la renta de 35 a 15 por ciento; pero al no tener el apoyo necesario en el Congreso de su país tiene que tomar otras salidas, concluyó el experto.

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